Así como suena, así de seco y cortante: está comprobado que no fuimos hechos por la madre naturaleza para estar frente a un monitor de computadora más que por un breve tiempo.
Síntomas
Enfermedades relacionadas con lo visual como por ejemplo cefaleas (dolor de cabeza), ardor, picazón, quemazón, congestión (ojos rojos), lagrimeo, cambios en la percepción del color, y visión borrosa son moneda corriente para quienes poseen trabajos relacionados con la informática.
En el campo de las enfermedades no visuales, encontramos: cefaleas, insomnio, náuseas, dolor torácico, dolor de espalda, tensión, dolor cervical, ansiedad, depresión, dolor de hombros y brazos, problemas menstruales y fatiga.
La situación en España
En España y en otros países están viendo que existe un nuevo cuadro de enfermedades profesionales, en el que se deben incluir patologías relacionadas con las nuevas tecnologías informáticas.
Montserrat García-Gómez, la jefa del servicio de Salud Laboral del Ministerio de Sanidad español expresa que existen dos grandes grupos de enfermedades que están comenzando a poseer tintes de epidemia: las del grupo osteomuscular y las de carácter mental.
En Cantabria se realizó un curso sobre nuevas tendencias en la prevención de riesgos laborales, al que asistió Montserrat García-Gómez para dar cuenta de la complejidad del problema. Un estudio serio al respecto
El estilo de vida ha cambiado para muchas personas con la llegada de las computadoras personales, con lo cual es normal que sostengamos posturas sedentarias, trabajemos intensamente con objetos que están cerca nuestro, y nos alimentemos mal, de forma deficitaria.
La madre naturaleza diseñó nuestro sistema visual para trabajar generalmente a lo lejos, aunque es apto para desempeñarse a corta distancia, pero por breves lapsos de tiempo. Un trabajo (o cualquier otra actividad) de 6, 8 horas o más frente a la PC es anti-natural, y debe ser modificado para poder llevarse a cabo.
Cuando éramos más primitivos, nuestros sentidos eran muy aptos para apreciar desde lejos a los predadores que podían terminar con nuestra vida, para encontrar alimentos y orientarnos dentro de grandes paisajes.
El sistema económico, social y cultural civilizado ha producido que grandes grupos de trabajadores deban utilizar su sistema visual en lugares reducidos durante períodos realmente largos, exigiendo un alto rendimiento de cerca, no sólo desde que llegó la informática, sino muchos años antes, cuando la talla en piedra y la costura eran actividades más comunes, por poner un ejemplo.
Es así que el sistema visual entra en tensión sometido a tales exigencias antinaturales.
Personas que utilizan videojuegos, quienes poseen trabajos de oficina, quienes transitan varias horas de lectura en escuelas y universidades, pero especialmente quienes pasan largas horas frente a pantallas o monitores son los más dañados.
Es por eso que cada vez más seguido se presentan pacientes que buscan atención médica debido a la aparición de patologías derivadas del sedentarismo y de la tensión sobre el sistema visual estresado.