Las grandes ventajas que brinda Internet a los niños y jóvenes –como acceso a bibliotecas en línea, apoyo para trabajos del colegio, comunicación con amigos y entretenimiento– pueden ser opacadas por la facilidad para caer en sitios con contenidos pornográficos y violentos.
La Red y el navegador del PC ofrecen herramientas para supervisar el contenido que los niños reciben o para bloquear cierto tipo de sitios.
Por ello, es importante que los padres controlen la forma como sus hijos utilizan la Red en el hogar, y averigüen con regularidad qué clase de páginas están visitando.
Eso no los librará completamente del problema, porque ellos pueden navegar por Internet en cafés, el colegio o en casas de amigos, pero al menos minimizará ese contenido en el PC que más tiempo utilizan: el del hogar.
A continuación encontrará algunos consejos para tener bajo la lupa a los pequeños.
1. Instale el PC en un lugar público de la casa, como un estudio o una sala de estar. No lo deje en el cuarto de sus hijos pequeños. Así podrá controlar lo que hacen. También es útil que acompañe a los más chicos en sus incursiones por la Red.
2. Cuentas de usuario. En Windows XP puede crear varios usuarios y hacer que cada uno tenga una sesión independiente, con características definidas y configuración según las preferencias de la persona (esta opción, llamada ‘Cuentas de usuario’, está en el Panel de Control).
Lo interesante es que usted puede asignarse una cuenta de administrador, que le dará dominio total sobre el equipo y le permitirá seleccionar controles sobre las cuentas de sus hijos. De esta forma, ellos no podrán cambiar la configuración del sistema, ni instalar hardware o software nuevo.
3. Revise el historial. Tanto en Internet Explorer como en el navegador Firefox existe la posibilidad de revisar las últimas páginas web consultadas. Así sabrá qué sitios han estado visitando sus hijos.
Para ello, vaya al menú Ver, dé clic en Barra del explorador y a continuación en Historial. También puede desplegar el historial oprimiendo las teclas Ctrl+H.
4. Instale un antispyware. Con mucha frecuencia, los niños ven contenido pornográfico de manera involuntaria. El spyware, que infecta muchos PC hoy en día, puede desplegar páginas pornográficas de manera constante en su computador.
Para evitar ese problema, instale un buen software antivirus y baje un programa antispyware de Internet, como Ad-Aware, que es gratuito (www.lavasoftusa.com/software/adaware).
5. Asesor de contenido. Si no desea que sus hijos pequeños visiten sitios pornográficos, violentos o con lenguaje vulgar, puede configurar el Asesor de contenido de Internet Explorer. Lo malo es que esa herramienta termina bloqueando casi todos los sitios web, con excepción de los que son para niños.
Si de todas formas desea usarla, vaya al menú Herramientas y escoja Opciones de Internet. Busque la pestaña Contenido y en la parte superior dé clic en Habilitar (en la sección Asesor de Contenido). Allí podrá ajustar varias opciones (desnudez, lenguaje, sexo y violencia).
Luego debe establecer una contraseña de supervisor; ¡no la olvide!, o no podrá visitar sitios desaprobados por ese asesor (ni deshabilitar o cambiar esa función).
6. Baje un programa especializado. Si no quiere usar la opción anterior, que está lejos de ser perfecta, puede optar por comprar un programa especializado en bloquear contenido para adultos. H ay varios; dos de los más conocidos son Net Nanny (www.netnanny.com) y CyberPatrol (www.cyberpatrol.com).
7. Educación. Es el consejo más obvio, pero no por ello menos importante. De la educación de los padres sobre los peligros, la forma de utilizar Internet y el tipo de contenidos a consultar depende en gran parte la manera como los niños se comportan en la Red.
Por lo tanto, antes que vigilar y controlar, dígales a qué se exponen al navegar y cuáles son los riesgos.