Si ya utilizaste a tu sobrino como ‘excusa’ para ir al cine a ver a Wall-E _el Robot con la mirada más tierna y/o triste de la gran pantalla_, seguro que la idea de fabricar tu propio Wall-E personal (siempre poniendo como excusa que es para el mismo sobrino), puede ser en sí, muy interesante!!.
Parece que estos coches han sufrido una mutación del tuning más extremo para convertirse en objetos raros, alabados por algunos pero ridiculizados por otros.