Ford “T”Bird, tan fuerte como para un “derbie” de demolición
martes, 19 de diciembre de 2006
“Pájaro cuadrado” ese fue el apodo que en 1958 recibió el Ford Thunderbird, uno de los vehículos más emblemáticos de la Casa del Óvalo. La razón eran sus líneas en forma de caja dentro de unas dimensiones que para la época correspondían a los autos deportivos de dos plazas.
Tanto la versión de techo duro como el convertible pronto ganaron las preferencias de los automovilistas americanos y en 1960, luego de tres años de fabricación, llegaron a producirse 92 843 unidades, todo un récord, según Edito Service S.A.
Los 5, 2 metros de largo y casi tres metros de distancia entre ejes de los Thunderbirds de los ´60 retenían su forma cuadrada que se expresaba en las defensas y líneas de la carrocería. Dos características convirtieron en inconfundible al “T-Bird” de 1960, estas fueron las tres luces posteriores a cada lado y el detalle sobre los guardafangos de atrás.
De acuerdo a Edito Service S.A. el modelo convertible del Thunderbird fue el primero en poseer capota de accionamiento automático. La construcción de los “T-Birds” se caracterizaba porque la carrocería y el chasis eran una sola pieza. Esta virtud les hizo particularmente fuertes al punto de ser los preferidos en los “derbies” de demolición, una especie de circo romano muy apreciado en la Unión Americana, solo que los sacrificados no eran seres humanos sino vehículos cuya vida útil estaba por terminar.
El “T-Bird” podía llegar hasta los 193 kilómetros por hora con su motor de 8 cilindros en “V”, válvulas en cabeza y 5,8 litros, aunque llegó a colocarse un motor de 7 litros que ofrecía 350 caballos de fuerza. En ambos casos poseía una caja manual de 3 marchas o la opción de una caja automática con “overdrive”.
Para 1960 el Ford Thunderbird de 3800 a 3900 libras de peso, dependiendo el tamaño del motor y la versión con o sin techo duro, se vendía entre 3 755 a 4 222 dólares.