Cuando nos planteamos el reto de una crónica de las sala de emergencias, nos vinieron a la mente imágenes de la famosa serie norteamericana de televisión ER y de alguna película. Y a pesar de que el cine y la televisión tratan de proyectar acontecimientos verosímiles, una verdadera sala de emergencia dista bastante de esta realidad al estilo Hollywood, mucho más si estamos en un hospital público del Ecuador.
Guayaquil se levantó temprano para votar posiblemente por los anuncios apocalípticos sobre los 10 minutos que duraría el voto de cada persona, según lo que anunciaron varios diarios locales.
Enferma con tuberculosis desde los cinco hasta los nueve años, Rosa Montero (1951) descubrió que la escritura la sanaría de ciertos horrores, así que cuando ya fue una adulta decidió seguir el camino de las Letras y posteriormente el del Periodismo.