Después de la inauguración de la primera obra masiva para la transportación pública de los guayaquileños, las quejas siguen, pero miles de personas utilizan la Metrovía a diario.
Comprobé que usar la metrovía es cómodo, el problema es antes de abordar los buses articulados porque en la terminal Rió Daule se forman filas que normalmente fluyen en diez minutos. Como existe un cobrador que es el que acciona el pase para que los usuarios puedan ingresar a la terminal, el proceso se demora. Aparentemente cuando se empiecen a utilizar las tarjetas inteligentes ya no será necesario pasar por esta demora.
Una vez adentro, se forma otra fila muy larga que espera por la llegada de buses y aquí el problema es de los usuarios que no abordan el bus hasta asegurarse que van sentados. Como ya sabemos, los asientos para personas sentadas son escasos, entonces pasa un hombre gritando que avancen los que quieren ir parados.
Después de que hemos abordado el bus, nos toma cerca de 30 minutos llegar hasta el centro de la ciudad, y esto quiere decir que el proceso tarda casi una hora.
Los beneficios que otorga este sistema, entre otras cosas, son: comodidad y seguridad. Las personas que se quejan alegan que ahora deben tomar más buses para llegar a sus lugares de trabajo, pues antes lo hacían con una sola línea.
Algo que sí es problemático es que dentro de la terminal no se sabe cuáles son las rutas de los buses alimentadores. Entonces, llego a la terminal y luego ¿qué bus debo tomar?