Dar sin esperar recibir. Ese es el lema que motiva a Amparo Bonilla de Páez para llevar adelante un trabajo que para muchos sería poco agradable: cuidar enfermos.
Para esto lleva adelante Fudis (Fundación para el desarrollo integral y Solidario) y el programa "Amigos del mundo frente al cáncer", una entidad que durante once años ofrece a personas de escasos recursos económicos la posibilidad de una cama, tres comidas al día, baños y duchas, apoyo espiritual y psicológico.
Este servicio se lo otorga a quienes que padecen alguna enfermedad y un acompañante por la cantidad de un dolar con cincuenta centavos. Generalmente vienen de provincias y también de la capital.
Amparo nos cuenta que es una labor sacrificada pero que tiene sus recompensas. "Ver la sonrisa de un niño, de una mujer sin recursos, es gratificante", argumenta.
Afirma además que la mano de Dios es grande porque "muchas veces hemos sentido la necesidad de tal o cual cosa, y se ha presentado a la puerta alguna persona con algún donativo o comida, etc.".
Inicialmente fue parte de ABEI (Asociación Benefactora de Enfermos Incurables), y ahora realiza su labor humanitaria al frente de Fudis.
La fundación está ubicada en la actualidad en la calle Eduardo Salazar Gómez N36-75 y Av. Eloy Alfaro, este es un local arrendado. Sin embargo, se hacen los esfuerzos para construír uno propio.
El Municipio de Quito les otorgó un terreno en comodato por 50 años cerca de Solca; se abre entonces la posibilidad de conseguir ese objetivo. Esto no es fácil, ya que el costo asciende a 800 mil dólares. Por ello, Amparo invita a las personas que deseen ser parte de este proyecto y ofrecer ropa usada en buen estado, alimentos frescos, materiales de construcción, etc. Además, sus donativos económicos lo pueden hacer al número de cuenta corriente 32835934-04 o 41023105-00 cuenta de ahorros Banco Pichincha.
Se aspira entonces en un futuro no muy lejano seguir ofreciendo este servicio invalorable para aquellas personas que por una u otra razón padecen sufrimientos y enfermedades. Una labor muy encomiable de un grupo de voluntarios y Amparo de Páez que practican de alguna forma la caridad cristiana y valoran la dignidad de las personas.
Si requiere más información puede comunicarse al 227-10-42 en Quito. (PP)