Algunos cubanos, aunque se muestran ansiosos por la salud de Castro, piensan que ya está en camino una muy bien planeada sucesión política de Raúl Castro, bajo el gobierno del Partido Comunista.
Algunos rezan por la recuperación de Fidel Castro. Otros temen una posible agitación. Independientemente de si lo admiran o no, los cubanos quedaron impactados con la noticia de que el hombre que ha gobernado sus vidas durante 47 años, estaba delegando el poder a su hermano Raúl tras haber sido sometido a una complicada operación del estómago.
Puesto que existen muy pocos detalles disponibles sobre el estado de Castro, muchos cubanos tienen esperanzas en su recuperación y se preguntan si el traspaso de poder será provisional, como se ha indicado oficialmente, o permanente.
Algunos cubanos, aunque se muestran ansiosos por la salud de Castro, piensan que ya está en camino una muy bien planeada sucesión política de Raúl Castro, bajo el gobierno del Partido Comunista.
"Todos nosotros estamos muy preocupados por la salud de Fidel Castro, y en el futuro debemos insistir en que se cuide mejor", dijo Pastora Acosta, profesora universitaria en la ciudad de Camagüey. "Pero esta situación ha sido prevista con mucha anticipación y el plan determina que Raúl y el partido sigan adelante y ahora es el tiempo de poner ese plan en práctica", añadió.
Siete de cada 10 cubanos nacieron después de la revolución de 1959 liderada por Castro y no conocen otro sistema de gobierno que el Estado comunista de un solo partido que construyó a las puertas de Estados Unidos.
Expectativas de opositores "Hemos llamado a todos los cubanos, dentro y fuera de la isla, para unirnos en un esfuerzo común para tratar de que una vez por todas pueda iniciarse un proceso genuino de transición hacia la democracia", dijo Francisco Hernández, presidente de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA).
Pese a las diferencias de opiniones -agregó- en cuanto a lo que debe hacerse o sobre la realidad de lo que está sucediendo en Cuba, varios grupos anticastristas están acudiendo al llamado de la organización más influyente de los exiliados en EE.UU.
Pero los cubanos saben que es un proceso que requiere de cierto tiempo, aún cuando cuentan con el apoyo del gobierno estadounidense, y que deben conciliarse ciertas visiones sobre la transición.
"Todavía hay una especie de shock, me imagino que cuando tengamos la certeza de que el dictador ha muerto y hay una posibilidad real de transición, habrá un mayor impulso hacia la unidad", expresó a Efe Carlos Alberto Montaner, escritor y presidente de la Unión Liberal Cubana.
La transformación cubana es vista por sus compatriotas, según él, desde dos ángulos: uno los que desean la "demolición" inmediata del sistema y otra que se pronuncia a favor de obtener una transición similar al proceso chileno o español.
Plan estadounidense Varios miembros del Senado propusieron el miércoles un esfuerzo multilateral de Estados Unidos con los países de la región para planificar una estrategia de transición de gobierno en Cuba y canalizar hasta 80 millones de dólares en ayuda directa a los disidentes y activistas de la democracia en la isla.
En un proyecto de ley presentado ante el Senado sostienen que es necesario promover el retorno de Cuba a la comunidad de democracias del Hemisferio Occidental, así como crear un grupo internacional para coordinar una planificación multilateral de transición en La Habana. Cuba es el único país de la región que no es miembro de de la Organización de los Estados Americanos (OEA), entidad de la que fue suspendido en 1964.