Rafael Correa, el 26 de noviembre de 2006, es elegido presidente de la República, y al día siguiente los medios de comunicación informan: "Ganó la Izquierda", "La izquierda de la región se regocija con Correa", titulares que nos proyectan dos posibles lecturas.
Por Patricio Jhayya
1.- Que los medios de comunicación hilan fino sobre la suerte del gobernante ecuatoriano, período 2007-2011.
Agoreros presumen que fracasará. Entonces, su argumento (para la próxima contienda electoral) será que "la izquierda no sabe gobernar, porque no tiene experiencia en la administración estatal". Por tanto, hay que devolver el Poder a los empresarios, que si saben administrar la cosa pública (pero a nuestro entender son los políticos de derecha que han saqueado la nación).
2.- Que Rafael Correa está unido a la geopolítica de Hugo Chávez y Evo Morales (El eje del mal, según Bush; comunistas, conforme el apocalíptico Alvaro Noboa).
Ampliemos éstas lecturas: Primera lectura.- Rafael Correa representa al movimiento político Alianza País (Patria Altiva I Soberana), cuyo Plan de Gobierno, redactado por el sociólogo Fander Falconi, dice que "los ecuatorianos soñamos con una nueva sociedad, solo ejecutable con Correa"., quien, en la campaña, ha contado con el apoyo -insignificante- del Partido Socialista-Frente Amplio.
Pablo Dávalos, ex colaborador de Correa en el Ministerio de Economía (2005), califica a Correa como populista de izquierda (20 de octubre 2006), aunque en un análisis anterior (2 de junio 2006) afirma que ciertos partidos progresistas y la CONAIE no convergen en el candidato Correa porque consideran que "no es de izquierda". Precisa que Correa ha posesionado su nombre desde el espacio de la izquierda, porque esta tendencia no tiene candidatos.
El futuro ministro de Gobierno, Gustavo Larrea, señala que Correa es de "izquierda no sectaria ni dogmática", y otros defensores precisan que es una alternativa política y económica al neoliberalismo extremo.
Rafael Correa durante la campaña electoral se autodefine como "Humanista cristiano". Sus asesores lo describen como candidato con orientación política desde la Doctrina Social de la Iglesia; practicante de una tendencia de Democracia cristiana.
Pero ¿Qué significa ser de izquierda en América latina? Determinados analistas señalan que significa ser demócrata; luchador por la justicia social. De izquierda es el político que, con sus acciones, quiere reducir las profundas desigualdades sociales.
Segunda lectura.- A Rafael Correa le identifican con la izquierda progresista y nacionalista de Hugo Chávez y Evo Morales.
También con la "izquierda moderada", de Michelle Bachelet.
Pero, "a la hora del té", los cambios políticos en América latina con líderes de izquierda, aparentemente, no incomodan a los empresarios que ocupan un lugar en la economía y en la política.
Entre aquellos líderes progresistas está Correa, quien como presidente electo modera sus discursos económicos-sociales de izquierda y se desliza hacia el centro del escenario político. Algunos críticos podrían decir que es un presidente Pragmático en sentido positivo, que flexibiliza y ensancha el horizonte de convivencia entre el capital y los marginados de la sociedad (que son lamayoría).