Un informe preliminar de la comisión que investiga el accidente del avión de Spanair en el aeropuerto de Barajas el pasado 20 de agosto indica que, debido a una falla de un sistema de alarmas, la nave intentó despegar sin sus alerones desplegados.
Según ese informe -al que han tenido acceso los medios de comunicación- un análisis de la caja negra del avión indica que el vuelo JK5022 con dirección a Las Palmas de Gran Canaria sólo alcanzó una altura de 12 metros.
Los alerones, conocidos como flaps, facilitan a un avión el despegue cuando la velocidad en la pista es más lenta que la normal.
El avión de Spanair -un MD-82- se precipitó poco después y murieron 154 personas, en la tragedia aérea más grave de España en los últimos 25 años.
Sin conclusiones Según el analista de transporte de la BBC, Tom Symonds, los investigadores no han todavía hecho público ningún informe oficial de la tragedia ni han llegado a conclusiones finales.
El gobierno español, por su parte, no ha hecho ningún comentario respecto de las revelaciones publicadas en el diario El País.
Poco después de la tragedia se pensó que una falla en una sensor que mide la temperatura externa podría estar relacionado con el accidente.
Incluso, la falla en este sensor es lo que obligó a los pilotos a volver a la terminal después de un frustrado intento de despegue.
No está claro aún si la falla en este sensor y las nuevas revelaciones sobre los alerones podrían ser los determinantes de la tragedia.