Un avión Boeing 737 de la línea nacional rusa Aeroflot se incendió y explotó en pleno vuelo provocando la muerte de los 88 ocupantes de la aeronave. Las hipótesis de los investigadores apuntan a un posible fallo en uno de los motores.
El avión viajaba desde Moscú hacia la ciudad de Perm, en la zona montañosa de los Urales, al sureste de la capital.
El avión llevaba 82 pasajeros a bordo incluyendo siete niños y seis tripulantes, según la aerolínea.
Según Aeroflot, entre los fallecidos se encuentran 21 extranjeros: nueve de Azerbaiján, cinco de Ucrania, y una persona de cada uno de estos países: Estados Unidos, Turquía, Italia, Suiza, Francia, Alemania y Letonia.
Un testigo dijo que parecía un cometa al estrellarse.
"Parecía un cometa en llamas. Se estrelló al otro lado de la siguiente casa, hubo un incendio, como si fueran fuegos artificiales, iluminó todo el cielo", afirmó a la TV rusa.