En una sorpresiva medida, el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, extraditó ayer a los catorce principales jefes paramilitares a EE.UU. por narcotráfico, una decisión que, según analistas y opositores, apunta a dejar en la impunidad a los políticos oficialistas acusados de nexos con la ultraderecha.
La extradición se dio a paramilitares encarcelados, algunos por narcotráfico, y que volvieron a delinquir desde la prisión, según las autoridades. Estaban recluidos en tres cárceles y fueron llevados a la terminal en Bogotá y luego a Miami.
El Departamento de Justicia de EE.UU. no pedirá la cadena perpetua para ninguno.
Entre los extraditados están Salvatore Mancuso, ex vocero de los paramilitares; Rodrigo Tovar (Jorge 40), uno de los sanguinarios líderes de estos grupos; y Diego Murillo (Don Berna), antiguo lugarteniente del abatido capo Pablo Escobar.
Las AUC son responsabilizadas de al menos 9.000 asesinatos, la mayoría civiles, incluyendo líderes de izquierda, sindicalistas y campesinos.
“De a poco se va a ir desmoronando el proceso de la ‘parapolítica’... no hay pruebas ni testimonios para llevarlos a sentencia”, dijo la politóloga Claudia López, ante los 68 políticos (entre ellos 30 encarcelados) por presuntos nexos paramilitares, que surgieron en forma ilegal para atacar las guerrillas y que luego traficaron con drogas y tuvieron vínculos políticos.
Según López, el envío a EE.UU. de los desmovilizados jefes paramilitares “debe tener alegres a los congresistas”, encarcelados por sus nexos con esos grupos armados ilegales.
Jorge Rojas, de la privada Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento, dijo que se trata de “una jugada maestra de Uribe porque evita que los paramilitares sigan hablando en Colombia” y queda muy bien ante la comunidad internacional, ante los extraditados, y mejora y reafirma su imagen positiva en el país.
Iván Cepeda, de una fundación de víctimas, dijo que estas decisiones afectan los derechos de familiares de asesinados por paramilitares, y busca la impunidad a políticos, militares y empresarios detrás de esos crímenes. El 2006 los extraditados pactaron una entrega de armas de 31.000 combatientes.
Extraditados
Diego Fernando Murillo Don Berna Comenzó con el narco Pablo Escobar. Lideró una de las más poderosas bandas de asesinos. Acusado de conspirar para enviar miles de kilos de cocaína a EE.UU.
Hernán Giraldo Serna El Patrón EE.UU. lo incluyó en la lista de narcotraficantes. Supervisaba la droga en Sierra Nevada, de la que hizo uno de los mayores puntos de producción de cocaína.
Francisco Javier Zuluaga Gordo Lindo Uno de los narcos “de purasangre”, que entró al paramilitarismo para encubrir el tráfico de drogas y luego beneficiarse de acuerdos con el gobierno.