Parte de Bolivia permaneció paralizada este martes porque cinco de las nueve regiones del país decretaron un paro de actividades en contra del gobierno de Evo Morales.
La jornada transcurrió con incidentes violentos en Santa Cruz, donde se concentra la mayor oposición al presidente Morales. Grupos de choque autonomistas se enfrentaron a los seguidores de Evo Morales con palos y piedras.
En cambio en Tarija, Beni, Pando y Chuquisaca, la medida fue pacífica y se cumplió con algunos bloqueos de calles y rutas.
Al cierre de la jornada, los organizadores del paro decidieron convocar para este miércoles a un bloqueo de carreteras por 24 horas.
Policías y periodistas, los más afectados Los hechos violentos de la jornada afectaron, sobre todo, a policías y periodistas, quienes fueron agredidos por grupos afines y contrarios a Evo Morales.
Algunos vehículos fueron destruidos y se reportaron heridos leves.