Los autonomistas de Bolivia, representados por el prefecto de Tarija, Mario Cossío, y el gobierno de Evo Morales firmaron este martes un preacuerdo para pacificar al país y para iniciar una negociación hacia un "gran pacto nacional".
La suscripción del documento estuvo a punto de fracasar por la detención del prefecto de Pando, Leopoldo Fernández.
Sin embargo, luego de una jornada de tensiones, Cossío firmó en presencia del prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas, y de representantes de la Iglesia Católica.
El documento establece la pacificación de Bolivia a través de la suspensión de los bloqueos de autonomistas y oficialistas, la devolución al gobierno de instituciones públicas y petroleras que fueron tomadas por grupos cívicos y la suspensión por un mes de la convocatoria al referendo de aprobación de la Constitución Política del Estado.
Cossío se adhiere En la mañana de este martes todo estaba listo para la firma del acuerdo.
Incluso, Cossío ya estaba en el Palacio de Gobierno para celebrar el acto, pero supo que el prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, había sido detenido y abandonó la reunión.