AC Schnitzer ha ido más allá, esta vez con un BMW basado en el actual Serie 3 con la gran diferencia de que este es un deportivo ecológico de 552 caballos.
Con unas 2.700 estaciones de servicio que comercializan GLP (gas licuado de petróleo) en Alemania y muchas más en Europa, era comprensible que AC Schnitzer se atreviera a hacer un ensayo con un motor propulsado a gas que también puede esar gasolina de ser necesario.
El sistema funciona con dos vaporizadores, uno por cada 5 cilindros del motor V10 de los M5/M6, y desarrolla todavía más potencia que sus homólogos de gasolina.
Todo gira en torno a la conversión a gas, ayudado por suspensiones deportivas y frenos de ocho pistones adelante y cuatro atrás. Aerodinámicamente y estéticamente, el capó es una de las partes más logradas del coche, con “costillas” (tomas de aire) de cromo laterales. El faldón posterior cuenta con un difusor integral, completando un alerón en el techo colocado sobre una pieza central de fibra de carbono.
Preparaciones de BMW hay demasiadas, pero por ahora tenemos a dos preparadores que se han atrevido seriamente con el GLP.