De todas las palabras que conozco, “superación” es la menos palabra, de hecho para mi es una invitación a dejar de hablar y pasar a la acción. En una época de grandes discursos, charlas, libros…Se hace necesario más que nunca la PRÁCTICA.
Por: Gp. Antonio Iborra
Leer un libro de yoga, de artes marciales, de Iniciación es bueno, pero enseguida hay que pasar a verificar.
¡Ejemplo! ¡Demostración!
Se puede observar como tantos “profesores”, se limitan a contar las flexiones que tienen que hacer sus alumnos…1-2-3-4…
Algunos me han dicho: “Es que yo doy muchas clases, si tuviera que hacerlo todo yo, no podría resistir, me limito a guiar para que mis alumnos lo hagan.
Es una mera cuestión económica.
Le diría a sus alumnos que mejor se compraran un video, los hay muy motivantes.
¡Enseñad con el ejemplo, o dedicaros a otra cosa!
Todos nos hemos sentido motivados después de ver una película en la que se ve la “superación personal” del protagonista. Sale uno del cine, con las pilas puestas. ¿No sería buena idea mantener esta sensación y hacerla propia?
Superación no implica solo esfuerzo físico, pero tampoco lo exime, de hecho el cuerpo es un reflejo excelente, un espejo impecable y también implacable. No hay tregua.
En realidad se muy poco de auto-disciplina, porque he escogido los modelos más exigentes, los mejores. A su lado no soy nada, pero estas referencias me llevan a levantarme una y otra vez y no cejar nunca en el empeño…Mi piedra no llegará a la luna, pero sin duda no caerá cerca…
Descanso significa completar el entrenamiento con otras áreas: Cuando mis piernas descansan, trabajo los brazos. Cuando mi cuerpo descansa, leo un libro. Cuando mi intelecto descansa, toco música. Cuando mi creatividad descansa, veo una película inspiradora. Cuando me canso de estar sentado, friego la casa, voy a la compra, juego con los niños… Cuando me canso de todo eso medito y cuando me canso de meditar, hago lo que tengo que hacer, con más claridad.
Superación es ir más allá de perfeccionar lo que nos es fácil o nos gusta, implica completarnos en lo que preferimos obviar, nuestras áreas subdesarrolladas, aquellas en las que no sobresalimos, y que incluso nos son muy difíciles…
Sin palabras o con ellas, SUPERACIÓN, es olvidarse de la opción de retroceder.