Inicio arrow Noticias arrow Messi: "Las lesiones me ayudaron a crecer"
Ecuador jueves, 20 de noviembre de 2008

CANALES

Inicio
Noticias
Multimedia
Motores
Deportes
Zona Hot
Juegos
Tecnología
Horóscopo
Humor
Cine
MP3
Música
Suscripción

Encuesta

¿Está usted de acuerdo en que los miembros del ¨Congresillo¨ reduzcan sus sueldos?
 

CLIMA

Quito, Ecuador
Temp.: 9°C
Sens. Térmica: 9°C
Humedad: 87%
Velocidad: calm km/h
Direcc.:
Barom.: 1026.1 mb
CALM
Guayaquil, Ecuador
Temp.: 22°C
Sens. Térmica: 22°C
Humedad: 69%
Velocidad: 10 km/h
Direcc.: 220°
Barom.: 1011.9 mb
SW

Messi: "Las lesiones me ayudaron a crecer" PDF Imprimir E-Mail
martes, 09 de octubre de 2007
ImageEn un mano a mano exclusivo, el jugador de Barcelona y de la Selección Argentina hace un repaso de su carrera, pero también recuerda su infancia, cuando tuvo que sobrellevar un problema hormonal que casi lo deja fuera del fútbol.

 

Lionel Andrés Messi Cuccittini ha dejado de ser la gran esperanza del FC Barcelona para convertirse ya en una realidad que se agiganta con cada gambeta. En pocos años, el niño que maravillaba en las categorías infantiles del Grandoli, su club en Rosario, y luego en Newell's Old Boys, se ha convertido en ícono azulgrana. Él lo vive feliz, ajeno a las presiones y a las comparaciones con Diego Armando Maradona.

–¿Qué sientes cuando estás entrando al Camp Nou y ves al estadio lleno?
–Siempre salgo muy tranquilo. Me gusta escuchar el himno y luego ver a la gente, cómo se prepara, el ambiente que hay en un partido grande... Está bueno.

–Cuando estás saliendo a un campo en el que sos visitante, ¿qué te provoca? –Me motiva mucho más. Jugar en otra cancha y que te griten, te insulten, a mí me da más ganas de jugar.

–¿Has pensado en no viajar tanto con la Selección Argentina y dedicarte por completo al Barcelona?
–Se sabe el desgaste que genera jugar para la Selección, pero yo quiero estar siempre. Para mí, como para cualquier argentino, la camiseta celeste y blanca es algo sagrado.

–Cuando eras chico tuviste problemas con una hormona del crecimiento. Te encontraste con un médico que te dijo que si no te tratabas, el tema podía convertirse en algo grave. Tan grave que dejar al fútbol iba a ser un mal menor. Tomaste conciencia de ese problema administrándote tú mismo las dosis del medicamento, aún siendo muy pequeño. ¿Cómo vivías esos momentos?
–Me tenía que clavar yo mismo una aguja en cada pierna. Bah, un día en una y al día siguiente en la otra. Debía prepararme el líquido que me iba a poner en la inyección. No recuerdo la cantidad de gotitas que cargaba en la jeringa, pero lo colocaba y me pinchaba. Cuando iba a la casa de algún compañero del colegio, se sorprendían por lo que me veían hacer. Era muy duro.

–Se quedaban un poquito alucinados...
–Sí, sí. Siempre me preguntaban qué era lo que me ponía, cómo era eso de pincharse, si dolía, qué sentía…

–¿Cómo se preparaba?
–Era una solución que venía lista y se cargaba en una especie de lapicera.

–Y no se te olvidaba nunca...
–Alguna vez me fui a dormir sin pincharme, aunque pocas veces. Lo tenía muy presente.

–¿En qué notas que has cambiado más desde que llegaste, en 2000, hasta ahora?
–Aprendí muchas cosas. Me ayudó mucho estar solo, con mi papá (Jorge) y mi hermano (Rodrigo), y estar separados de la familia que estaba en Rosario (su mamá Celia y sus hermanos Matías y María Sol). Todo eso me hizo madurar muy rápido.

–¿Cuántas lesiones tuviste en tu carrera?
–La primera fue pronto, a los dos días de estar entrenando me rompí el peroné. Y después he tenido otras, pero no graves, hasta que llegué al primer equipo y vino la del isquitibiales. Fue, junto con la primera, la que peor me puso, por lo que significaba. Valoro lo que me pasó, porque aprendí mucho.

Sobre todo, la primera que tuve en el primer equipo, porque volví y me lesioné peor. Ahí fue cuando más aprendí. Me perdí el final de la Liga, la Champions League y casi no llego al Mundial de Alemania.

–¿A qué edad hacías ya el jueguito con los balones que se ve en un video en Internet?
–A los 9 ó 10 años empecé a hacer jueguito con lo que encontraba por la calle.

–¿Cuál es la pelota más difícil? La de golf, la de tenis, una naranja…
–La de golf. Es la más chiquita y duele un poco cuando le pegas, je.

–¿Tienes novia?
–No.

–¿ Y cómo será cuando tengas una?
– Ja, la verdad es que soy muy celoso.

–¿Guardan en tu casa recortes de todo lo que pasa contigo?
–Yo no, pero sí lo hacen mi mamá y mi cuñada, que tienen cosas acá en España y en Argentina. Ellas se encargan de eso.

Lio Messi no es más una promesa. En Barcelona -y también en gran parte de Europa- lo consideran el mejor jugador del mundo de este 2007 que está llegando a su fin. Él, mientras tanto, sigue siendo el mismo de siempre: el que se entretenía en su Rosario natal con un balón en el pie y un arco en el horizonte.

 
< Anterior   Siguiente >
ULTIMAS PUBLICADAS
b_sky_dinero

NOTICIAS INTERACTIVE


SUSCRÍBETENOTICIAS DEL DIA“ Email:


b_j_vitalspa
 
 
 
 
     
© 2008 Interactive, sí responde

INTERACTIVETodos los Derechos Reservados

Documento sin título