El gobierno de Brasil lanza este domingo una campaña como parte de una iniciativa que busca retirar 300.000 armas de fuego de las calles y disminuir el alto índice de homicidios registrado el en país.
Todo aquel que entregue un arma de fuego recibirá entre US$60 y US$185.
Las personas que entreguen las armas no serán investigadas por porte ilegal.
La campaña contará con anuncios diseñados para ser difundidos en la televisión, la radio, los periódicos e internet.
Una iniciativa similar hace cuatro años ayudó a retirar 500.000 armas de fuego de las calles.
El gobierno de Brasil invertirá más de US$28 millones en esta campaña.
Penalización Funcionarios del Ministerio de Justicia indicaron que esperan sacar de la calle 300.000 armas de fuego antes de que finalice el año, y de esta forma lograr la disminución de la alta tasa de asesinatos en Brasil.
Las autoridades también insisten en la necesidad de incentivar el registro de armas cuyo porte es legal.